¿Qué es el despertar espiritual?

Despertar es lo que sucede cuando te das cuentas que hace un momento estabas dormido, soñando.

Por la mañana al levantarte ¿cómo sabes que despiertas? Sencillamente porque te das cuenta de que hace un momento estabas durmiendo; despiertas a la “realidad” cuando te das cuenta de que hace un momento estabas soñando.

Dormir y despertar.

Desde el mismo momento que nos sumergimos en el sueño del mundo, todo conduce y sirve al despertar.

¿Qué significa dormir? ¿Qué significa despertar? Efectivamente, estas preguntas se pueden asumir desde diversas perspectivas, pero en todas ellas hay algo que podríamos convenir como lo sustancial: Quién Soy Yo en lo esencial. ¿Estoy dormido o despierto a esta verdad?

En nuestro camino podemos despertar súbitamente a la verdad de lo que somos, o bien ir despertando gradualmente (a través de verdades relativas) en un camino de retorno a lo Esencial.

Cuando recuerdas quién eres, estás despierto. Cuando lo olvidas, estás dormido.

Cuando te das cuenta de que tú eres la consciencia donde todo sucede, donde todo aparece y desaparece, estás despierto; cuando te identificas con algún contenido, estás dormido.

Cuando te reconoces en la consciencia que no cambia, estás despierto; cuando confundes o defines tu identidad con algún fenómeno que pueda cambiar o modificarse, estás dormido.

Cuando eres ahora, estás despierto; cuando te identificas con los pensamientos, surcando los pliegues imaginarios del tiempo, estás dormido.

Cuando descansas en el “yo soy” estás despierto; cuando te aferras al “yo soy esto” estás dormido.

Cuando sabes que eres “todo y nada” estás despierto; cuando crees que eres “algo” o “alguien” estás dormido.

La “presencia” es la cualidad de la consciencia despierta, la “ausencia” es la cualidad de la inconsciencia.

Despertar significa “darse cuenta”, dormir es la plena inadvertencia.

Despertar es permitir el flujo del mundo libres de toda tensión egocéntrica; es aceptar el mundo tal cual es, libres de todo juicio, de toda inclinación, de toda preferencia. Dormir es entrar en el juego del apego y de la resistencia.

Despertar es renunciar a nuestra identidad en el personaje soñado. Dormir es entregarse al sueño egocéntrico, vivir plenamente identificados.

Despertar significa desidentificarnos (deshipnotizarnos), volvernos testigos silenciosos de todo el espectáculo.

Ausencia-presencia, olvidar-recordar, dormir-despertar, momento a momento puedo darme cuenta del flujo y del reflujo de esta marea consciencial. Observo como el estado de presencia se precipita por el tobogán del tiempo, como se adhiere y se identifica a los diversos objetos, (proyecciones y recuerdos, miedos y deseos, imágenes y conceptos), cómo el “yo soy” queda varado en el “yo soy esto”; observo como entro en el sueño, y también, como súbitamente la consciencia vuelve a despertar; como la presencia resucita de la hipnosis, así como un relámpago destella en la densa oscuridad.

DISCIPLINA Y GRACIA

Hace falta haber visto el Rostro de la Verdad para dar el salto. Y hace falta dar el salto para ver el Rostro. [Consuelo Martín]

En la Tradición de Sabiduría se dice que, en el camino del despertar, por un lado está la disciplina y por otro está la gracia. Está la disciplina, la voluntad, la responsabilidad, la determinación de nuestro enfoque, la práctica, la perseverancia… Y luego está la gracia, cuando uno recibe súbita e inesperadamente el mismo don del despertar como una dádiva de Bienaventuranza.

Disciplinarse quiere decir centrarse, enfocarse, crear un orden en tu interior, desarrollar la voluntad de ser, de amar, de comprender… Disciplinarse es tratar de centrarte en tu propio ser.

Un día te das cuenta que vives dormido, desatento, despistado, y entonces empiezas a disciplinarte. Necesitas hacerlo porque la inercia es poderosa. Esta disciplina, por cierto, no es promovida (o impuesta) desde el exterior, sino desde el interior; no es una disciplina inflexible y obsesiva, sino la disciplina amable de la consciencia-corazón. La base de esta disciplina es el silencio y el amor.

Se accede a lo verdadero por desapego a lo falso; lo falso va cayendo por la contemplación de lo verdadero. Eso es disciplinarse, esa es la práctica de la consciencia-corazón. Sólo contactando con lo verdadero dejas de creer en las apariencias, en el sueño, en la falsa percepción. La meditación, la atención, la investigación, favorecen este contacto, y cuanto más contactas más fuerza pierde esta hipnosis, esta ilusión de separación.

También se dice que Eso apoya o asiste a quien lo pide honestamente. “Pedid y se os dará” dice Jesús, precisamente. (Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Mateo 7,7). Este “pedir”, este “buscar”, este “llamar”, es lo que significa disciplinarse. La disciplina invita a la gracia, y, al mismo tiempo, la propensión a disciplinarse ya es fruto de la gracia.

En realidad, la gracia siempre está presente, todos los dones divinos recaen sobre la creación. La principal ilusión es el sentimiento de separación, y esto es lo que entendemos por la caída del estado de gracia; sin embargo, esta caída marca otro impulso primario, el viaje de regreso a Casa. A veces, cuando vislumbramos los destellos de la Inteligencia y del Amor, como flores que se abren en nuestra mente y nuestro corazón, sentimos esa gracia… En ese momento reconocemos Lo que Es, en su gloriosa transparencia y dichosa Bienaventuranza.

INVITACIÓN AL DESPERTAR ESPIRITUAL

El despertar es un proceso y un suceso; es gradual y a la vez acontece súbitamente, se cultiva en el tiempo y a la vez es eterno. Por eso decimos que nos desarrollamos, y a la vez que siempre hemos permanecido plenamente realizados. La paradoja es la lógica de la Existencia, en la paradoja todo es reconciliado.

La disciplina, la sadhana (práctica espiritual), es como un ofrecimiento, como un consentimiento, o como una invitación. Esta invitación es atención, es compasión, es una disciplina de la consciencia-corazón.

Ciertamente, el despertar no es algo que podamos alcanzar, porque ya está presente, y en realidad no hay nadie que despierte. Sencillamente, se trata de reconocer y comprender lo que ya es naturalmente. La sadhana invita a este reconocimiento, a este recuerdo, a esta comprensión, ahora bien, es importante comprender que esta sadhana no garantiza nada, sólo es una invitación.

El despertar no es algo que podamos controlar o manipular, el despertar es algo que sucede, así como la rosa florece súbitamente en el rosal. Lo único que podemos hacer es trabajar sobre nosotros mismos (como dedicados jardineros del alma) a fin de crear esa posibilidad.

El despertar no sucederá como resultado de la práctica, pero probablemente no sucederá sin la práctica. Nuestra querida paradoja… La práctica no creará el despertar, tan sólo creará una situación propicia, abrirá la posibilidad.

Algunos sabios dicen que la iluminación es como un accidente, porque es impredecible; no es una ciencia como las matemáticas, haces esto y como resultado obtienes eso otro, no, no funciona así… La iluminación no puedes “conseguirla”, no puedes “hacer” que suceda, es como un accidente, ¡pero esto no quiere decir que no tengas que hacer nada por ella! No puedes quedarte parado y pensar: “es un accidente, muy bien, ya sucederá”. Tienes que trabajar sobre ti mismo para abrirte a esa posibilidad.

Practica y mantente preparado para el accidente, eso es todo… No puedes crear el accidente, pero puedes invitar a que suceda. Invítalo, pero no te quedes esperando en la puerta con la certeza de que el invitado va a venir… Relájate, depende del invitado, no de ti… Con tu invitación no es seguro que venga, pero hay una posibilidad; si no le invitas, probablemente no vendrá.

Presencia y entrega, esa es la mejor invitación al despertar. La plena consciencia del momento presente, la entrega a lo que es de manera incondicional.

Sí, a esto también lo llamamos el “camino”. Lo que cuenta del camino no es llegar a la meta, sino el mismo caminar. Se camina sabiendo que la meta es el camino, en esto mismo está la fuerza que invita al despertar.

 

Toni Consuegra
Instructor de Meditación y Terapeuta Transpersonal
Fundador de Ananda Desarrollo Integral
www.anandaintegral.com

Por |2025-02-21T21:01:33+01:0020 de febrero de 2025|Artículos|Sin comentarios

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